Una persona con ansiedad no es gilipollas, y si que es consciente del tamaño de sus problemas, si que sabe que otros tienen mayores desgracias en su vida, y si que hace un gran esfuerzo por salir, hacer deporte, dormir y alimentarse bien.
Así que decirle
"¡anímate hombre!
¡si no te pasa nada grave!"
tal vez no sea la mejor opción, porque la persona con ansiedad (que te recuerdo que no es gilipollas) ya ha reflexionado esto tantas veces como veces se ha sentido culpable por no poder controlar sus emociones; no necesita culparse una vez más bajo los ojos de otro
¡esto es un bache!
¡si no te pasa nada grave!
Un problema puede ser el detonante de su estado pero ¿quién no tiene problemas? laborales, familiares, amorosos, de salud... vivimos rodeados de problemas, y la persona con ansiedad se ha enfrentado con éxito a cientos de ellos
¡con lo que tú has sido!
¡anímate hombre!
La persona con ansiedad no tiene un problema sin resolver, lo que le pasa es que no sale del bucle de pensamientos negativos porque tiene miedo de todo, de lo que está pasando y de lo que ni siquiera ha pasado pero podría pasar, y en ambos casos con unas posibles consecuencias muy terribles, las peores... y en esos pensamientos negativos se queda la mente sin poder pararla, sin poder convencerla de otra cosa, y temerosa porque no tiene el control para evitar la desgracia futura
¡nada malo va a pasar!
¡si no te pasa nada grave!
A esto se suma un sentimiento de culpabilidad por no ser capaz a controlar sus emociones, siendo consciente de sus problemas (te recuerdo que no es gilipollas), y además se siente culpable porque ve sufrir a aquellos que le quieren y que están viendo que no sale del bache
¡yo estoy bien, no te preocupes!
¡anímate hombre!
Y en algún momento llega la nube que se sitúa en la cabeza y ya no le deja pensar con claridad; llega una paralización mental que es limitante tanto en el desarrollo de las obligaciones laborales como en las relaciones personales y familiares
¡vas a salir de esto!
¡si no te pasa nada grave!
Y la persona con ansiedad cada vez se ve peor, más débil, más sola, más miedosa, más ansiosa, más culpable, más inútil, más triste, con menos energía
"¡anímate hombre!
¡si no te pasa nada grave!"